Critica de Javier Vallejo (30 de septiembre)
LA CUBANA NO SE CASA CON NADIE
Mientras otros célebres directores catalanes se han ido poniendo al frente de grandes teatros públicos o se han habituado a dirigir para ellos, Jordi Milán ha seguido a lo suyo y sin ahormarse. La Cubana, compañía de la que es puntal, produce poco pero excelente, echándole muchos meses de trabajo con dedicación exclusiva. Sus espectáculos son únicos.




